sábado, 19 de diciembre de 2009

Con gratitud al paisaje


Para Julia Carregui (Castellón 1952) es el motivo del paisaje el que ejerce mayor protagonismo dentro de su producción artística. Un paisaje con clara referencia fotográfica, sencillo, que no simple y muy cercano, se transforma en un resultado de notable calidz gracias al tratamiento de color que emplea su autora. Con ágil uso de la espátula y el pincel, Carregui nos expone un variado mundo de texturas que conviven en una perfecta armonia con otras formas más suaves y delicadas como son los degrades y las transparentes veladuras, lográndose en el conjunto de la obra un resultado de gran lirismo y belleza.
Carregui en sus paisajes, prefiere recrear del hombre su huella, es por eso que este se encuentra siempre ausente de las escenas representadas, quizás es que prefiere destacar más sus obras que su presencia. Quizás exista una visión romántica del tema, como aquella protagonizada por los clásicos maestros del siglo XVIII o simplemente corresponder al recuerdo de sus vivencias en su temprana juventud, en una ciudad como Castellón, donde el entorno rural, vecino inseparable de sus gentes, se perfuma con el aroma de azahar, en su poblada inmensidad de verdes campos de naranjos, el caso es que sea cual sea el motivo, para Julia Carregui, el paisaje es el pretexto y la principal motivación de sus obras, donde el tiempo parece detenerse reflexivo y callado, invitándonos a admirar la belleza del color y la luz que encontramos en la naturaleza, en esa misma naturaleza que a veces no tenemos en cuenta ni cuidamos, pero que en su infinita bondad hacia nosotros, nos acoge con el amor de una madre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario